Viernes reflexionero: Mommy night out

08:30

No sé si les ha pasado pero, realmente hay días en que no me siento capacitada para ser mamá, la presión y el estrés de intentar educar a pequeños seres que no te entienden del todo, y la frustración de que hablas y hablas tratando de explicar tus mas complejos sentimientos sobre lo horrible que es no te entienda y el pequeño solo se ríe, no me malinterpreten, me gusta ser mamá y descubrir cómo se desarrolla un ser humano desde cero, cómo va adaptándose y evolucionando, cómo su cerebro es capaz de aprender que si se cae tiene que levantarse... Pero no puedo estar en esa felicidad y fascinación todo el tiempo, a veces solo necesito descansar.


El martes de esta semana quedé con una gran amiga (qué curioso, casi no nos vemos pero cuando lo hacemos retomamos la confianza que tenemos la una en la otra y podemos hablar de tantos temas!), normalmente, desde que soy mamá, quedo con mis amigos por las tardes y en un lugar donde pueda tener a mis hijas a mi lado, sin embargo esta vez decidimos ir por unos tragos por la noche por lo tanto mis hijas no estaban dentro del plan, no esta vez. Se quedaron al cuidado de Mr. L por lo tanto yo estuve muy tranquila.
Al principio me sentí muy extraña, andar caminando por la calle, yo sola, de noche, con un bolso pequeño, quería encorbarme y meter la cabeza dentro del saco que llevaba, me sentía realmente extraña; fuimos a un lugar donde toca una banda de jazz en vivo, las bebidas estuvieron deliciosas y el ambiente también, platicamos de todo un poco, de sus viajes, de mis aventuras, de lo hermosa que es la vida, y luego de tan solo dos horas decidí que era hora de volver con mis pequeñas.

Muchos tal vez crean que una mujer casada y con hijos no puede salir por ahí en la noche sin la compañía de su esposo, sin embargo fue muy relajante y aunque dudo mucho volver a hacerlo pronto (pues realmente extrañé la compañía de mi chico) no descarto la idea de que pueda volver a hacerlo.
Dicen por ahí que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pero no hace falta perder a alguien (o algo) para apreciarlo, basta con separarte apenas un ratito para darte cuenta y (sino lo hacías antes) valorar lo que tienes a tu lado. Venga que al día siguiente me sentía muy revitalizada, bueno, algo cansada pero a la vez me sentía fresca como si me hubieran reseteado y borrado todas las cookies inservibles y archivos temporales, y aún hoy me siento así, soy como una versión mejorada: Mey 2.0.

Soy mamá y como tal debo tomar ciertas decisiones y planear mucho mas las cosas, tal vez, que una mujer que no lo es, además de que tengo diferente responsabilidades y por lo tanto, salir con los amigos o dedicarte un tiempo como mujer y no como mamá se vuelve realmente complicado, todo este tiempo me ha costado trabajo irme a la cama sin maquillaje, tengo que hacer un esfuerzo sobrehumano para mínimo quitarme el maquillaje, una rutina de belleza nocturna es demasiado para mi algunos días. No sé si estoy llegando al punto que quiero exponer, pero sé que me siento liberada. Mi vida nocturna de típica jóven que quiere comerse al mundo no fue realmente extensa debido a que me embaracé, realmente en el momento no me importó perder ciertos "privilegios" que las solteras y "no madres" tenían, pero ahora me doy cuenta de que no perdí nada, solo gané tres nuevas responsabilidades: mi marido, mi primera hija y mi segunda hija y como ven no se volvieron impedimento para salir por unos tragos, al contrario, cooperaron mucho conmigo, y no sé cómo expresarles lo agradecida que estoy de tener esta familia tan increíble, que me deja ser como soy y me dejan equivocarme para después explicarme cómo no fallar, que me enseñan a verle el lado positivo a las cosas, y que me cuidan ante cualquier circunstancia.

A veces solo necesitamos un momento a solas para olvidarnos de todo y volver a empezar y a veces sentimos que no tenemos ese momento, pero está ahí, no esperes a que la oportunidad se presente, hazla posible.



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